Contexto:
Acude un grupo de muchachos a una cafetería en donde les llama la atención que les sirvan lo que ordenaron en platos/tapas de plástico desechable y esto es compartido en tiktok. Acto seguido otra chica pública un video reaccionando a dicho tiktok en donde a ella le sirven lo mismo pero en una fina vajilla de porcelana. Esto desata la polémica donde muchos han replicado que dicha diferencia en la atención y servicio estuvo basada en la diferencia de tono de piel, diferencia estética, diferencia de estrato socio económico, etc. Y concluyendo en que se trató de una sola actitud: clasismo.
Nada nuevo en la ciudad de los mil aleros, lo que sí es despreciable y que resulta impensable leerlo en pleno 2025. Gente justificando y aplaudiendo dicha actitud alegando que “como te ven te tratan”, en una ciudad que se supone su población resalta por su educación hay gente que piensa que las normas básicas de convivencia, civilización y respeto deben supeditarse a la forma en cómo está vestida la persona que tienes en frente.
Esta forma de pensar solo podría tenerla una persona con poca o nula educación, con complejos típicos de pueblerino, porque si, estimados lectores, Cuenca es la única ciudad de primer nivel del Ecuador pero tristemente sigue siendo un pueblo lleno de pueblerinos.
Aunque muchas personas se han subido al tren del mame y han hecho burlas al respecto, otras tantas han sacado a relucir su resentimiento social y otro poco, los más inmamables de hecho, se han puesto en el pedestal de su autopercibida “superioridad” de clase alegando que a ellos jamás se les daría una atención menos de óptima a donde quiera que fueren. A todas estas personitas quiero hacerles llegar con mucho amor esta reflexión:
Si eres de los que no recogen su basura y sus charoles cuando tragas en un patio de comidas, si no levantas la mierda de tu perro cuando ensucia en la calle, si no te formas con tu auto y esperas como el resto para ingresar a una intersección y en lugar de eso haces doble fila y te metes irrespetando a quienes si esperan, entonces mi querido cuencano morlaquito devoto de la virgencita de Fátima y que va a misa al vergel o al corazón de Jesús, no importa si eres suquito ojo mishi y tu apellido es el mismo de algún colegio tradicional de la ciudad o si eres color de la tierra y si tiras mas para el inti raymi que para el oktober fest, DE CUALQUIER FORMA ERES UN CHOLO HIJUEPUTA MALA CLASE.
Con todo el amor del mundo también: Vayan primero a aprender normas básicas de higiene, respeto y convivencia y de allí, solo de allí, hablen de “clase”
Mauricio S.
